
Deje de comprar impresoras
Comprar una impresora parece la opción barata hasta que llega la primera factura de tóner. Al coste del equipo se suman los consumibles, las piezas de desgaste, las horas de su equipo de IT resolviendo atascos y el día que la máquina se para en plena facturación mensual.
El renting de impresoras cambia el planteamiento: usted no compra un equipo HP, contrata un servicio. Una cuota fija mensual que incluye la máquina, el mantenimiento preventivo y correctivo, los consumibles originales y la asistencia técnica. Sin desembolso inicial, con el gasto contabilizado al 100% y con la certeza de saber cada mes qué va a pagar.
Qué incluye la cuota
Sin inversión inicial
No inmoviliza capital en un equipo que se deprecia desde el primer día. Ese dinero se queda donde de verdad hace crecer su empresa, y usted empieza a imprimir sin tocar el presupuesto de inversión.
Tecnología siempre actualizada
Al vencimiento del contrato renueva con equipos nuevos. Ninguna empresa debería seguir trabajando en 2030 con la impresora que compró en 2024.
Una sola factura, sin sorpresa
Equipo, mantenimiento, consumibles y soporte en la misma cuota. Cuando una máquina se avería o se agota el tóner, la factura del mes no cambia. Sabe en enero lo que va a pagar en diciembre.
Crece contigo
Ampliar la flota, cambiar de equipo o añadir una sede se resuelve modificando el contrato. No hay que volver a comprar nada.
Ventaja fiscal
La cuota es gasto deducible al 100% en el ejercicio, sin amortizaciones repartidas a lo largo de los años ni activos envejeciendo en su balance.

Casi ninguna empresa sabe lo que le cuesta imprimir. El precio del equipo se recuerda; los consumibles, las reparaciones y las horas de IT resolviendo atascos se diluyen entre veinte partidas distintas. El renting reúne todo eso en una cifra que puede mirar, comparar y controlar.




