top of page

Impresión gestionada (MPS): la guía para empresas que quieren control y ahorro real

  • 26 jun
  • 5 min de lectura

La impresión gestionada —en inglés, Managed Print Services o MPS— es un servicio que pone bajo control toda la impresión de una empresa (equipos, consumibles, mantenimiento, seguridad y costes) a través de un único proveedor que se encarga de medirla y optimizarla de forma continua. En la práctica, convierte un gasto disperso e invisible en un servicio medido, previsible y más barato.

Si en tu organización nadie sabe con exactitud cuánto se imprime, cuánto cuesta ni quién imprime qué, esto te interesa: el descontrol de la impresión es uno de los gastos ocultos más habituales —y más fáciles de reducir— en cualquier empresa.

Por qué el gasto de impresión se descontrola

En la mayoría de las empresas, el parque de impresión ha ido creciendo solo, sin un plan. El resultado suele ser el mismo:

• Equipos de marcas y modelos distintos acumulados con los años, imposibles de gestionar de forma homogénea.

• Consumibles comprados a salto de mata, a veces urgentes y caros, a veces duplicados en un cajón.

• Averías que paran el trabajo porque nadie monitoriza el estado de los equipos.

• Cero datos: no se sabe quién imprime, cuánto, ni qué porcentaje en color.

• Documentos confidenciales que se quedan olvidados en la bandeja de salida.

Es un gasto que muchas empresas no miden y que suele ser mayor de lo que creen. Y lo que no se mide, no se puede reducir.

Qué es exactamente un servicio de impresión gestionada

Un buen servicio de impresión gestionada no es solo alquilar impresoras. Es un servicio integral que combina varias piezas:

• Auditoría inicial del parque y los flujos: cuánto se imprime, dónde, quién y en qué proporción de color. Es el punto de partida de todo.

• Diseño del parque óptimo: los equipos adecuados, ni de más ni de menos, bien dimensionados y en modalidad de renting para no inmovilizar capital.

• Monitorización continua y proactiva: lecturas remotas y alertas de avería y de consumibles antes de que den problemas. Es lo que permite anticiparse en lugar de reaccionar.

• Control y reglas de impresión: cuotas por usuario o departamento, restricción del color y reporting de uso.

• Suministro automático de consumibles: el tóner llega antes de agotarse, sin que nadie esté pendiente.

• Seguridad: liberación segura de trabajos por PIN o tarjeta para que ningún documento sensible quede expuesto.

• Soporte con SLA: tiempos de respuesta garantizados y técnicos que resuelven.

• Mejora continua: revisiones periódicas para seguir optimizando coste y rendimiento.

Cómo funciona: el ciclo de la impresión gestionada

El servicio funciona como un ciclo de mejora permanente: primero se evalúa el parque y el uso real para tener una foto con datos; después se optimiza, rediseñando el parque y definiendo reglas que eliminan el gasto innecesario; a continuación se gestiona, con monitorización, consumibles y soporte funcionando de forma proactiva; y, por último, se mejora de forma continua con los datos en la mano.

Qué gana tu empresa frente a gestionarlo por tu cuenta

Gestionar la impresión por tu cuenta significa, casi siempre, no tener visibilidad real del coste, comprar consumibles de forma reactiva, sufrir las averías cuando ya han parado el trabajo y dejar documentos expuestos en la bandeja. Con un servicio de impresión gestionada ocurre lo contrario: dispones de datos y reporting por usuario, equipo y sede; los consumibles llegan solos antes de agotarse; las averías se anticipan con monitorización; la liberación de trabajos es segura; el gasto es previsible; y el esfuerzo deja de recaer en tu equipo. Además, al imprimir menos y mejor, reduces papel, color y residuos.

Señales de que tu empresa necesita impresión gestionada

• No sabes cuánto gasta tu empresa en imprimir cada mes.

• Tienes impresoras de varias marcas y cada una es un mundo.

• El tóner siempre falta en el peor momento.

• La impresión en color se dispara sin control.

• Tienes varias sedes o personas en remoto y cada una va por su lado.

• Te preocupa que documentos confidenciales acaben en manos equivocadas.

Si te suenan tres o más, hay ahorro y control sobre la mesa.

Cómo elegir un proveedor de impresión gestionada

No todos los servicios gestionados son iguales. Antes de decidir, comprueba la capacidad real de monitorización (si lee los equipos en remoto y se anticipa, o solo va cuando ya hay avería); la cobertura, porque si tienes o vas a tener varias sedes necesitas un proveedor con alcance nacional capaz de estandarizar todo el parque; los tiempos de respuesta y el SLA por escrito; la seguridad y el cumplimiento; la integración con la digitalización, para llevar el documento más allá de la impresora; y el respaldo de una marca sólida como HP.

Por qué Solimpro

En Solimpro, como HP Business Partner con cobertura nacional, no nos limitamos a ponerte una impresora: gestionamos toda tu impresión para que ahorres y dejes de preocuparte. Auditamos tu parque, lo dimensionamos bien, lo monitorizamos de forma proactiva, automatizamos los consumibles, le ponemos control y reglas y aseguramos tus documentos.

Y vamos un paso más allá que un proveedor de impresión al uso: también gestionamos la captura y digitalización de documentos, la impresión en la nube para equipos en remoto y multisede, e incluso la microinformática y los servicios IT de tu empresa. Un único interlocutor para todo tu entorno de trabajo.

Preguntas frecuentes sobre la impresión gestionada

¿Qué diferencia hay entre alquilar impresoras y la impresión gestionada? El renting te da el equipo; la impresión gestionada te da el equipo y el control: monitorización, consumibles automáticos, reglas, seguridad, soporte y optimización continua. Es un servicio, no solo una máquina.

¿La impresión gestionada solo sirve para grandes empresas? No. Cualquier empresa con varias impresoras, varias sedes o equipos en remoto se beneficia. Cuanta menos visibilidad tienes hoy de tu gasto, más margen de mejora hay.

¿Puedo controlar quién imprime y en color? Sí. Se pueden definir cuotas y permisos por usuario o departamento, restringir el color y obtener informes de uso.

¿Funciona con varias sedes o con gente trabajando en remoto? Sí. Con impresión en la nube, tu equipo imprime de forma segura desde cualquier ubicación y tú mantienes el control centralizado.

¿Por dónde se empieza? Por una auditoría de impresión. Medir qué imprimes hoy es el primer paso para saber cuánto puedes ahorrar.

Conclusión: medir para ahorrar

La impresión gestionada no va de imprimir, va de dejar de perder dinero y tiempo en algo que nadie estaba controlando. Con un parque bien dimensionado, monitorización proactiva, consumibles automáticos, reglas de uso y seguridad, el gasto se vuelve previsible y, casi siempre, sensiblemente menor.

El primer paso es sencillo y no compromete a nada: una auditoría de tu impresión para ver, con datos, dónde está el ahorro. Solicítala aquí.

Comentarios


bottom of page