top of page

Cómo auditar el parque de impresión de tu empresa (y descubrir cuánto pierdes sin saberlo)

  • 26 jun
  • 3 min de lectura

Una auditoría de impresión es un análisis de todos los equipos, volúmenes y costes de impresión de una empresa que revela cuánto se imprime de verdad, dónde y a qué coste real, para poder reducirlo. Es el primer paso —y el más rentable— de cualquier estrategia de impresión gestionada.

La mayoría de las empresas no sabe cuánto gasta en imprimir. No por dejadez, sino porque es un coste repartido entre muchos equipos, consumibles y facturas distintas que nadie suma. Una auditoría pone ese gasto encima de la mesa, con datos.

Por qué tu empresa no sabe lo que gasta en imprimir

El gasto de impresión es escurridizo por naturaleza:

• Está repartido: equipos de distintas marcas, comprados en distintos momentos, con consumibles de distintos proveedores.

• Es invisible: rara vez aparece como una única línea en la contabilidad; se diluye entre material de oficina, mantenimiento e informática.

• No se mide: casi nadie registra quién imprime, cuánto, ni en color o en blanco y negro.

• Se asume como fijo: se da por hecho que imprimir cuesta lo que cuesta, cuando casi siempre se puede reducir.

Qué es exactamente una auditoría de impresión

Una auditoría de impresión analiza, con datos reales, todo tu entorno de impresión. En concreto mide:

• El parque: cuántos equipos tienes, de qué marcas y modelos, su antigüedad y su estado.

• Los volúmenes: cuánto se imprime en cada equipo, en blanco y negro y en color.

• Los costes: el coste real por página y el coste total, incluyendo equipos, consumibles, mantenimiento y energía.

• El uso: qué equipos están infrautilizados y cuáles saturados.

• Los flujos de documentos: qué se imprime que en realidad podría ser digital.

• La seguridad: qué riesgos hay en equipos sin proteger.

Qué te revela una auditoría (y por qué suele sorprender)

Cuando se cruzan todos esos datos, los resultados casi siempre sorprenden. Lo más habitual es descubrir:

• Que el coste real de imprimir es bastante mayor del que se creía.

• Que hay equipos infrautilizados conviviendo con otros saturados.

• Que una parte importante de lo que se imprime en color no necesitaría serlo.

• Que hay documentos que se imprimen por costumbre y podrían ser digitales.

• Que algunos equipos son un riesgo de seguridad sin que nadie lo supiera.

Cómo se hace una auditoría de impresión, paso a paso

Una auditoría bien hecha sigue un método claro:

1. Inventario del parque: se identifican todos los equipos y su configuración.

2. Recogida de datos: se obtienen las lecturas y los volúmenes reales, idealmente con monitorización remota para no depender de apuntes manuales.

3. Análisis de costes: se calcula el coste real por página y el coste total de propiedad.

4. Informe con conclusiones: se detecta dónde está el gasto evitable y los riesgos.

5. Plan de optimización: se proponen acciones concretas para reducir coste y mejorar el servicio.

Qué haces con los resultados

Una auditoría no es un fin en sí misma: es el punto de partida para optimizar. Con sus conclusiones se puede rediseñar el parque para ajustarlo al uso real, poner reglas y cuotas de impresión, renovar en renting solo los equipos que conviene, digitalizar los documentos que no necesitan papel y establecer una monitorización continua. Cuando todo eso se gestiona de forma permanente, hablamos de impresión gestionada (MPS), el servicio que convierte las conclusiones de la auditoría en ahorro sostenido.

Cada cuánto conviene auditar la impresión

Lo ideal es hacer una auditoría completa al inicio, para tener la foto de partida, y revisiones periódicas, al menos una vez al año, para comprobar que el parque sigue ajustado a unas necesidades que cambian con el teletrabajo, el crecimiento o la apertura de nuevas sedes.

Preguntas frecuentes sobre la auditoría de impresión

¿Una auditoría de impresión interrumpe el trabajo? No. La recogida de datos se hace de forma remota y transparente; tu equipo sigue trabajando con normalidad.

¿Sirve si solo tengo unas pocas impresoras? Sí. Incluso con pocos equipos suele haber gasto evitable; y cuanto menos controlado está hoy, más margen de mejora hay.

¿Qué diferencia hay entre una auditoría y la impresión gestionada? La auditoría es la foto y el diagnóstico; la impresión gestionada es el servicio continuo que aprovecha ese diagnóstico para mantener el ahorro en el tiempo.

¿Tendré que cambiar todos los equipos? No necesariamente. Muchas veces basta con redistribuir, ajustar reglas y renovar solo lo que conviene.

¿Por dónde empiezo? Por solicitar la auditoría. Es el primer paso para saber, con datos, cuánto puedes ahorrar.

Conclusión: no se puede reducir lo que no se mide

Una auditoría de impresión te da, por fin, los números reales de un gasto que llevaba años pasando desapercibido, y con ellos un plan claro para recortarlo sin perder servicio.

Solicita una auditoría de impresión para tu empresa y empieza a imprimir con control.

Comentarios


bottom of page